martes, 29 de julio de 2014

San Francisco Culhuacán


Culhuacán, «lugar de colhuas», es uno de los pueblos de origen prehispánico más antiguos de la Ciudad de México. Fue un antiguo señorío que se encontraba en la punta occidental de la península donde hacían frontera Iztapalapa y Coyoacán. Fuentes mexicas y texcocanas dicen que fue fundado por los toltecas, los que la convirtieron en su primera capital; sin embargo, Chimalpahin (Las ocho relaciones y el memorial de Colhuacan, CNCA 1998) y las investigaciones arqueológicas posteriores, ponen de manifiesto que el asentamiento ya existía antes de la llegada de los toltecas al Valle de México.
Colhuacan es un topónimo de origen náhuatl que ha sido objeto de varias interpretaciones. Laurette Séjourné sugería que Colhuacan significa «En la montaña curva», y relaciona este topónimo con el Cerro de la Estrella, en cuya falda se encuentra el asentamiento. De hecho, para Séjourné la ciudad y la montaña compartían el mismo nombre en la época precolombina.
Plano de Culhuacan en 1580.
http://culhuacaneneltiempo.bloges.org/5
Cecilio Robelo relaciona el topónimo con los colhuas, una de las tribus nahuas, y dice que el topónimo original debió ser Teocolhuacan «Colhuacan el Viejo», «Lugar de los colhuas», que también aparece mencionado en la Crónica Mexicáyotl de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Montemayor y colaboradores dicen que el topónimo deriva de Coltzin «Coltzin, dios torcido»; —hua «posesivo» y —can «locativo». Así, se traduciría como «Lugar de los que adoran a Coltzin». Coltzin era el dios patrón de los colhuas, por lo que el topónimo también se traduce como «Lugar de los colhuas».
Al decir de Patricia Ramírez Kuri, en «Culhuacán, Iztapalapa y Coyoacán» (Pueblos urbanos. Identidad, ciudadanía y territorio en la ciudad de México, UNAM-Porrúa), Culhuacán fue fundado desde tiempos ancestrales, «alrededor de cinco siglos antes de la era cristiana por migrantes del norte del país al Valle de México» que antecedieron a los aztecas.
Fue fundado al final del período Clásico de Mesoamérica, como resultado de la dispersión demográfica que sufrió Teotihuacan en la época de su declive. Sus habitantes eran portadores de la cultura de la gran metrópoli, y esa era una de las causas de su gran prestigio. La legitimación de los tlatoanis de México-Tenochtitlan se debió a su relación con el linaje gobernante de Colhuacan.
Los colhuas conformaron un señorío que tuvo importante papel en los primeros años de los aztecas en el Valle de México; de hecho, las investigaciones arqueológicas en los alrededores de lo que fue la ciudad de Culhuacan prehispánica, indican una serie de asentamientos desde el periodo clásico, con una enorme influencia de Teotihuacan.
Según Chimalpain, el grupo fundador se asienta en el año 670 d. C., dominando supuestamente a las seis ciudades más importantes de la región: Xochimilco, Cuitlahuac, Mizquic, Coyohuacan, Ocuillan y Malinalco. Aunque para Juan Evangelista Vanegas Pérez («Arqueología de El Tanque de Culhuacán Iztapalapa: un intento de ordenamiento de los datos para la historia prehispánica de Culhuacán»), «en el espacio local de Culhuacán se han encontrado restos culturales (fundamentalmente cerámicos) que permiten establecer de manera general una ocupación humana evidenciada al menos desde el período Preclásico Medio, 100 a 500 A.C.»
Charles Gibson (Los aztecas bajo el dominio español, Siglo xxi) refiere que en el período posclásico que abarca seis siglos antes de la llegada de los españoles, se habla de «una nueva inmigración de los pueblos tolteca, chichimeca, otomí y azteca», y de que «en una serie de cambios de poderes las comunidades de Xaltocan, Culhuacán y Azcapotzalco ascendieron y cayeron como centros de autoridad».
En ese contexto, apunta Ramírez Kuri, es que Culhuacán en el siglo vii adquiere mayor desarrollo y visibilidad en el contexto de ciudades prehispánicas a raíz de la llegada de los toltecas procedentes de Tula en el año 670, «quienes —según anota Agustín Rojas Vargas en su libro La educación en Culhuacán a través del tiempo (uacm, gdf-sederec 2008)— lo fundaron como la primera ciudad del Valle de México». En el siglo xi Culhuacán se había constituido en señorío independiente, hegemónico en la región, donde Mixcoatl, gran jefe y reconocido guerrero, fundó la primera capital tolteca, y a partir de entonces como centro ceremonial, religioso, cultural, político y social, teniendo como referente principal el Cerro de la Estrella (Huizachtepetl), y que aparece en el glifo como un cerro «encorvado».
Es pues el legendario pueblo de Culhuacán el de mayor ascendencia teotihuacana que creció en los márgenes del Lago de Texcoco. En 1347 es invadido por los mexicas, por lo que se transformó en un pueblo tributario, proveedor de productos agrícolas, los cuales eran transportados a través de la red de canales, calzadas y acueductos a la ciudad de Tenochtitlan. Situación que prevaleció hasta la conquista en 1521, cuando ya bajo el dominio español estos toman la región como personal recompensa. Y luego de que Moctezuma Xocoyotzin, penúltimo huey tlatoani mexica, mandara a Culhuacán a descansar entre placenteros paisajes naturales a los burócratas y soldados viejos que habían estado a su servicio, en agradecimiento a sus años de trabajo.
A partir de ahí el tezontle y piedra extraído de las canteras de Culhuacán, los cuales eran transportados a Tenochtitlan como tributo, fue sustituido por el labrado de piedra volcánica para abastecer a la capital en el período Colonial que comprende tres siglos. Viene el proceso de organización territorial a la par del de la evangelización, por lo que el pueblo se divide en 18 barrios, con nombre de un santo católico antepuesto al topónimo.
En el siglo xix y debido a recurrentes modificaciones de las divisiones político-territoriales de la Ciudad de México, Culhuacán pasa a formar parte de Coyoacán.
Comparsa Charros de San Francisco Culhuacán
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Ramírez Kuri refiere en su texto que en las tres primeras décadas del siglo xx y paralelo a la continua reubicación de la población, el núcleo central de la Ciudad de México registra un aumento notable de 344 mil habitantes en 1900 a un millón 029 mil en 1930. «De acuerdo con las referencias históricas de la Ciudad de México, en Coyoacán e Iztapalapa, desde 1900 se localiza un cúmulo de pueblos que, con marcadas variaciones registraba 21,510 habitantes incluyendo las respectivas cabeceras. En el caso de Coyoacán, los nueve pueblos existentes tenían una población de 3,904 habitantes que incluyendo la villa en el Centro Histórico (cabecera con 1,607 habitantes) ascendían a 5,511 habitantes».
Barrio Santa Ana del pueblo de San Francisco Culhuacán
culhuacaneneltiempo.bloges.org
En 1900 el 20 por ciento de esa población, dice, se concentraba en Culhuacán, uno de los nueve pueblos ubicado en el oriente, donde habitaban 799 personas. «Para 1921, esta población había descendido casi a la mitad, y representaba sólo el 10 por ciento del total de habitantes de los pueblos (3,882 habitantes)», decremento que Ramírez Kuri considera asociado al reacomodo que impulsó la Revolución Mexicana, y que se recupera hasta los años 30 cuando se registran 1,059 habitantes en el pueblo de Culhuacán, equivalente a la quinta parte de la población de los pueblos de la delegación.
A principios del siglo xx Culhuacán formaba parte de la región agrícola que se extendía por toda la franja sur de la Ciudad de México, gracias a su chinampería, de la que se obtenía maíz y frijol, entre otros cultivos.
Ex Convento de Culhuacán en 1950
Para 1950 la población se había casi duplicado porque había mil 983 habitantes, equivalente a 16 por ciento de la población total de los pueblos de Coyoacán (12 mil 452 personas). En 1970 San Francisco Culhuacán había alcanzado una población de 17 mil 909 habitantes y los ocho pueblos restantes de la delegación (La Candelaria, Los Reyes, San Pablo Tepetlapa, Santa Úrsula Coapa, San Mateo Churubusco y San Lucas) registraban 56 mil 254 habitantes. Pueblos que conurban a la delegación Coyoacán en 1970 de acuerdo con los lineamientos de la Ley Orgánica del Departamento del Distrito Federal; y donde además existen 11 barrios reconocidos, cuatro de ellos integran el pueblo de San Francisco Culhuacán: San Juan, San Francisco, Santa Ana y La Magdalena.
En el período post revolucionario (los años 20), anota Ramírez Kuri, se dota al pueblo de tierras ejidales pertenecientes a la Hacienda de San Antonio Coapa —propiedad de la señora María Escandón de Buch—, y en 1929 «al constituirse las delegaciones políticas del Distrito Federal y sus nuevas delimitaciones geográficas que conservan hasta la actualidad, una porción del territorio del pueblo de Culhuacán es incorporada a la Delegación Iztapalapa y la otra, de menor escala a la Delegación Coyoacán».
Estanque del ex Convento de Culhuacán
Así que en el contexto de la Reforma Agraria, los culhuacanenses demandaron al gobierno la restitución de las tierras que previamente habían tomado las haciendas, y cuyos títulos de propiedad les habían sido otorgados desde la época Colonial; sin embargo, la demanda no procedió por carecer de comprobación legal.
En los años 40 el pueblo de San Francisco Culhuacán comenzó a verse afectado por el acelerado proceso de urbanización e industrialización, por lo que los cultivos de temporal en las chinampas pronto comenzarían a desaparecer, los conflictos por la tierra resurgen con las primeras expropiaciones para la expansión de la estructura vial, y se agudizan en las décadas de los 50, 60 y 70, con la expansión de la mancha urbana.
No tardaron en aparecer en el pueblo grandes desarrollos habitacionales con la correspondiente infraestructura vial, y en las tierras expropiadas al ejido surgieron colonias populares. Porque San Francisco Culhuacán tenía asentamientos irregulares en tierras ejidales, y colonias como la del Mirador, iniciaron con 400 viviendas familiares. Fue entonces cuando los ejidatarios decidieron que con las indemnizaciones recibidas integrarían un fondo para la creación de zonas urbanas ejidales como «beneficio último de la revolución», para que les fueran otorgados lotes y casas.
Como paulatinamente muchos ejidatarios se vieron imposibilitados de comercializar sus productos agrícolas, y debido a que el cultivo de maíz en sus reducidas parcelas ya no les alcanzaba para mantener a sus familias, comenzaron a buscar otro tipo de empleos en la ciudad. Se ocuparon entonces como albañiles y carpinteros o como técnicos en compañías de teléfonos y de comunicación.
La mancha urbana fue implacable en su crecimiento, y en tres décadas —1970 a 1990— en donde antes los ejidatarios cultivaban maíz y alfalfa para alimentar al ganado, los involucrados en la industria de la construcción sembraron fraccionamientos, unidades habitacionales, centros comerciales, deportivos y recreativos. La estructura vial creció y actualmente delimita colonias, unidades habitacionales y asentamientos surgidos el siglo pasado.
Así, la Calzada Taxqueña cruza horizontalmente el pueblo de San Francisco hasta entroncar con la Avenida Tláhuac. Pero es en esta vialidad donde en 2006 fue construido un puente vehicular que le dio mayor fluidez a la zona. El Eje 3 Oriente pasa por Culhuacán y divide a San Antonio, y la ampliación de la infraestructura urbana tiene su significativa ampliación con la conclusión y puesta en marcha de la línea 12 del Metro, una de cuyas estaciones tiene el nombre de Culhuacán y, otra más, se localiza en San Andrés Tomatlán.
San Francisco tiene dos calles principales, 5 de Mayo y Ejido; esta última cambia de nombre a Rosa María Sequeira al entroncar con la Avenida de los Apaches que colinda con las unidades habitacionales y la Escuela Naval Militar. Otras dos calles significativas son la Miguel Hidalgo, que proviene de la Calzada Taxqueña, y la de Santa Ana que conduce a la plazuela y la parroquia. Aunque debido al incremento de la población y con la llegada de nuevos habitantes el pueblo ha visto crecer sus índices de asaltos, robo de autopartes y drogadicción. Independientemente de las riñas que protagonizan bandas de jóvenes de la localidad, quienes ante la demanda de vivienda de los inmigrantes se han quedado sin espacios para la diversión y esparcimiento.
Festividades
Las fiestas patronales, dice Ramírez Kuri, «condensan el esfuerzo de la comunidad por preservar y reproducir el sentido de ser pueblo y las tradiciones que se representan periódicamente en el espacio público». La fiesta más importante en Culhuacán es la de la Santísima Trinidad, en la que se rinde culto al Señor del Calvario y se realiza entre mayo y junio con la participación de los 11 barrios. Se lleva a cabo una procesión desde la capilla del Calvario, ubicada en Calle 16 de Septiembre (entre las calles Morelos e Iturbide), hasta el parque Culhuacán, acompañada por una banda de música. En la entrada de la capilla se coloca una portada, elaborada con productos de la tierra como semillas y flores, la cual correspondió poner no hace mucho a la mayordomía de San Francisco; mientras que en la Plaza Leona Vicario bailan las comparsas y se encienden los castillos con pirotecnia.
«La fiesta comienza y termina diariamente con música, comida y castillos, las misas se celebran al mediodía», apunta Ramírez Kuri. «El domingo es el primer día, abren en la mañana con la banda y los mariachis para darle las mañanitas al Señor del Calvario, y recibir a los barrios de Coyoacán: San Francisco, San Juan, La Magdalena y Santa Ana», señala.
El templo de San Francisco, ubicado en el barrio del mismo nombre, en Coyoacán,
alrededor de 1930. Fue planeado como capilla abierta en el siglo XVI, pero sólo fue
hasta el siglo XVIII cuando adquirió su aspecto actual (Fotografía INAH)
Según refieren algunos pobladores, hace 400 años los canteros de Culhuacán al realizar sus labores escucharon el llanto de un niño, por lo que alarmados comenzaron a buscar el origen del sollozo, percatándose que provenía del interior de una cueva. Una vez que la abrieron y entraron en ella, quedaron sorprendidos por la aparición de la imagen un Cristo negro (Señor del Calvario), que se encontraba al final de la cueva acompañado de dos ángeles, por lo que de inmediato comunicaron al cura y demás pobladores la milagrosa aparición, lo que originó la construcción de una pequeña capilla en el interior de la cueva para veneración de la imagen.
Además de la festividad de la Santísima Trinidad que se festeja en los meses de mayo y junio en la parroquia del Calvario y la Plaza Leona Vicario, el 24 de junio es la fiesta del Barrio San Juan, el 22 de julio la del Barrio La Magdalena, el 26 de julio la del Barrio de Santa Ana y el cuatro de octubre la festividad del Barrio de San Francisco.
Finalmente, los pobladores del Barrio de San Francisco organizan el carnaval desde hace 25 años —según refieren los organizadores en el blog «http://san-francisco-culhuacan-lym.blogspot.mx/»—, para recordar «cuando los romanos andaban en busca de Jesús». Refieren también que lo tradicional es que los hombres se disfracen con vestimenta de mujer, «blusas, faldas, medias y zapatillas».
En cuanto a la fecha del carnaval apuntan que no tiene una determinada, «depende cuándo caiga Semana Santa, y esto se festeja el domingo después del Miércoles de Ceniza». Participan en el carnaval alrededor de cien personas y es organizado por la agrupación Juniors.
A pesar del precipitado proceso de urbanización que ha vivido Coyoacán, tanto en su zona Centro como en los Pedregales y los Culhuacanes, aún se conservan barrios y pueblos tradicionales como San Francisco Culhuacán, con su cultura fragmentada, pero con la voluntad de sus pobladores por preservar sus tradiciones, como última resistencia a los cambios modernizadores. No olvidemos que el pueblo de Culhuacán fue el más importante en el Valle de México de la época prehispánica, y en él convergieron el pasado colonial y el actual, de plena urbanización. Por eso incursionar en los Culhuacanes es como adentrarse en la tradición y la identidad de sus habitantes.

6 comentarios:

  1. Felicidades por el Blog. Es muy importante que se puedan abrir todos los espacios posibles para difundir la riqueza histórica y cultural del gran pueblo originario de Culhuacan.

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    1. Muchas gracias por su comentario señor López. Y sí, es un gran pueblo originario.

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  4. Donde puedo conseguir sus libros?

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