domingo, 28 de abril de 2013

Santa Catarina Yecahuizotl


Santa Catarina Yecahuizotl es uno de los siete pueblos prehispánicos que conforman la delegación Tláhuac. Se encuentra al oriente de la Sierra que lleva su nombre y que es considerada como zona de reserva ecológica del Distrito Federal. Su fundación se remonta a comienzos del siglo xvii, la cual pasó a dominio de los mexicas cuando estos derrotaron a los cuitlahuacas.
En 1960 William T. Sanders emprendió un estudio sistemático sobre las diferentes etapas de la arqueología de la Cuenca de México. Como parte de esas investigaciones, Paul Tolstoy en 1971 llevó a cabo una serie de investigaciones en sitios del Formativo Temprano en Santa Catarina y Terremote en el lago de Chalco-Xochimilco. Santa Catarina y Terremote fueron considerados por Tolstoy como de ocupación restringida a esa fase temprana, con base en el material rescatado, tanto en superficie como en varios pozos estratigráficos allí excavados.
La cerámica hallada en la zona corresponde a las fases Coapexco y Ayotla, con ausencia absoluta de materiales del Formativo Medio, hecho que interesó a Tolstoy para conocer la dinámica de esa ocupación y del abandono del sitio. En otras investigaciones fueron detectados los restos de un pequeño asentamiento también del Formativo Temprano (1500-1150 a.C.), en las faldas al oriente del volcán Guadalupe. Dicha aldea se situaba sobre la ribera norte del lago de Chalco y su población se dedicaba a la pesca y a actividades agrícolas incipientes.
En el Horizonte Formativo Tardío (650-300 a.C.) la aldea lacustre mantenía relaciones con otras poblaciones ribereñas, entre las que destacaba una aldea en Zapotitlán, la cual actuaba como centro regional.
Significado de Yecahuizotl
Acerca del significado de su nombre original, Yecahuizotl, algunos refieren que por la forma del glifo que lo representa significa «en la nariz del animal anfibio».
Otra versión, la de Antonio Peñafiel, es que originalmente se llamó Acatzinco, que significa «cañas o carrizo» por acatl, y por la terminación tzinco, alusiva a la parte inferior del cuerpo humano sería «pequeño campo de cañas». Luego fue Santa Catarina Cuautli Itlacuayan, que al decir de Faustino Chimalpopoca significa «comedor del águila». Posteriormente, en 1924, cambió su nombre por el de Santa Catarina Yecahuizotl, que para Luis González Aparicio, Yecahuizotl significa «en la tercera parte del camino del sur». En tanto que el Códice Xolotl dice que Yecahuizotl significa «entre los ahuejotes de la nariz del cerro».
Por su parte, el cronista de Tláhuac, José Eduardo López Bosch, refiere que Yecahuizotl proviene de yecatl, «nariz», y que se le conoce como «la tercera parte del camino del sur». En tanto que acatzingo significa «campo de cañas o tierra de hormigas» (revista Nosotros, «Toponimia de los siete pueblos prehispánicos de Tláhuac», número 26, abril de 2000).
Mientras que Carlos Justo Sierra en su obra Tláhuac, tras de señalar que en los libros que consultó no dicen nada acerca del significado de Santa Catarina Yecahuizotl, apunta que, «sin embargo, algunas referencias indican que significa en los ahuejotes o sauces, de la nariz del cerro». En tanto que otros simplemente señalan que Yecahuizotl significa «tierra de hormigas», y dicho significado es el que más le gusta a la mayoría de sus habitantes.
Período Colonial
José Norberto Mendoza Vital refiere en el libro Rescate histórico del pueblo de Santa Catarina Yecahuizotl (Programa de Apoyo a Pueblos Originarios del DF, 2004), que durante el período Colonial, específicamente en 1646, fue construido el templo de Santa Catarina. Dice que, paulatinamente, «se va consolidando el poblado habiendo ya adaptado su nombre actual, Santa Catarina Yecahuizotl, en razón que la fiesta prehispánica de la aldea se celebraba el día 25 de noviembre, día que corresponde en el calendario cristiano a Santa Catarina».
El investigador oriundo del lugar y promotor del arraigo de la niñez y juventud al pueblo y sus tradiciones culturales, apunta que en el siglo xvii, así como Tláhuac, Santa Catarina Yecahuizotl también formaba parte del corregimiento o alcaldía mayor de Chalco, el que a su vez se encontraba bajo la jurisdicción de la Ciudad de México.
Independencia
En el México independiente, dice Mendoza Vital, Santa Catarina dependió de la municipalidad de San Francisco Tlaltenco, una de las veinte que componía la Ciudad de México, distribuidas en cuatro prefecturas políticas. Más tarde, en 1895, Porfirio Díaz autorizó al español Íñigo Noriega para que desecara el Lago de Chalco, con lo que consolidó una de las más grandes propiedades del Valle de México, la Hacienda de Xico. «En 1898 fue concesionada la construcción de las vías ferroviarias al mismo influyente personaje, pues serviría para comunicar su hacienda con la capital; el ferrocarril partía de la Ciudad de México y terminaba su trayecto en Atlixco, Puebla, pasando por Apapasco y Santa Catarina, con ramales a San Rafael Zavaleta y Ozumba», explica.
Santa Catarina en la Revolución
Una vez transcurrida la lucha armada en la Revolución, Santa Catarina Yecahuizotl como otros pueblos de la región, hizo valer sus derechos, por lo que sus pobladores pidieron el restablecimiento del Ayuntamiento, lo que finalmente consiguieron en 1924. Asimismo, vino la consolidación comunitaria con las dotaciones de tierra que dieron origen al Ejido de Santa Catarina, los ejidatarios pasaron a ser importante factor para dar impulso a la actividad agrícola y económica del lugar, así como núcleo y sostén de las tradiciones. Como en otros pueblos tradicionales de la delegación Tláhuac, los ejidatarios han tenido significativa presencia en la consolidación de instituciones educativas, sociales y políticas con la donación de terrenos.
«En Santa Catarina se conformó el núcleo de ejidatarios, a quienes se les benefició con 207 hectáreas de cultivo que pertenecían a la Hacienda de Xico», señala Mendoza Vital en su libro.
A finales de 1928 Tláhuac se constituyó como delegación, y desde entonces Santa Catarina Yecahuizotl forma parte de su territorio.
Puerta de entrada al Distrito Federal
Para quien proviene del sureste de la República, Santa Catarina es la puerta de entrada a la Ciudad de México.
Lo cierto es que hasta la década de 1960, Santa Catarina Yecahuizotl fue un pueblo que se mantuvo alejado del resto de la zona metropolitana del Distrito Federal y, por ende, de la modernidad. Sin embargo, la presión demográfica comenzó a llegar al lugar debido a la expansión de la mancha urbana por el lado de Iztapalapa y, sobre todo, del estado de México.
Iglesia del pueblo
El templo del pueblo que se localiza en Calle Hidalgo esquina con Santa Catarina, fue construido en el siglo xvii con piedra tezontle y es uno de los pocos que todavía conserva sus cuatro pórticos atriales erigidos junto con la iglesia. Mendoza Vital refiere que según la traducción de los títulos de Santa Catalina Tlamacaztongo, la iglesia del pueblo se comenzó a construir en el año de 1559. «En el lado sur del campanario se puede leer la inscripción ‘1776 año’, muy probablemente el año que se construyó el mismo, ya que según algunos relatos, se dice que la construcción se hizo por partes, primero lo que es el actual sagrario y después la nave mayor; en general el templo consta de una torre de dos cuerpos en la que se aloja el campanario, una sacristía, también en el costado izquierdo; el sagrario con una cúpula actualmente revestida de mosaico, en las cuatro esquinas del atrio se localizan pequeñas capillas, que representan a cada uno de los barrios del pueblo, en el atrio aún se pueden apreciar las cruces en el suelo que indican que anteriormente aquí se encontraba el panteón».
Conforme a la información del Instituto Nacional de Antropología e Historia, la barda atrial fue construida en 1920 y, posteriormente, en 1938, las capillas atriales. Fue declarado monumento el tres de agosto de 1933.
La iglesia alberga tesoros artísticos de gran interés cultural religioso. En la Capilla del Santísimo se encuentra una escultura de 1.90 metros de largo por 1.30 metros de altura y representa una de las caídas de Cristo. Está hecha de madera tallada y fue elaborada en el siglo xviii, desconociéndose la identidad de su autor.
El altar de la Capilla del Santísimo es de madera y corresponde al siglo xix. La pila bautismal que se encuentra al centro de la capilla fue tallada en piedra en el siglo xvi, se encuentra sobre una base decorada con escudos en forma de cruz y tiene restos de pintura. También ahí es posible ver una escultura en madera de la Virgen de la Soledad del siglo xviii, de 1.65 metros de autor anónimo y buen estado de conservación. La imagen como otras que existen en la delegación, tiene incrustada, un poco debajo de los ojos y pegada a la nariz, una perla que simboliza una lágrima.
Asimismo, en la Capilla del Santísimo el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Muebles del INAH ubica la escultura en madera de una caída de Cristo, de autor anónimo, del siglo xviii, de 1.30 metros de alto por 1.90 de largo. «Las andas fueron doradas; esculpidas con motivos vegetales y varios símbolos pastorales; al frente se ve el cáliz, la túnica de Cristo, las cinco llagas; en el costado la columna con el gallo, los azotes y los flagelos, la lanza y el hisopo tras la escalera. El barandal, que circula las andas, está trabajado también con decoración vegetal y cabezas de querubines; además está balaustrado. La escultura es de muy buena calidad, lleva pelo y dentadura natural. Las andas son utilizadas para sacarlo en procesión, fueron doradas y ahora están pintadas en dorado. Los símbolos pasionales descritos son los que se ven ya que, quizás, en la parte posterior y lateral, que no se ven, tenga los símbolos restantes. Este tipo de Cristo ‘sangriento’ corresponde a la tradición de Cristos, iniciada en el siglo xvi y prolongada hasta el siglo xviii. El hecho que lleve dentadura humana, recuerda los Cristos trabajados en caña de maíz de Michoacán y en el altiplano. Los ojos son de vidrio; se marcan perfectamente las venas de Cristo y las llagas que lleva en el costado y a la altura de la muñeca. En los Cristos de caña son de hueso y en este caso sólo se simulan a través de la madera. La basa, sobre la que descansan las andas, es un trabajo ya de este siglo (xx)».
La puerta del sagrario es de madera y fue elaborada en el siglo xix, los relieves de cada una de las hojas probablemente sean del siglo xviii, la puerta está entablerada y deja dos ventanas con balaustres, para poder ver desde la nave al santísimo cuando se encuentra expuesto. El relieve con imagen de Cristo representa a Cristo cargando la cruz, puede verse que todavía hay a los lados el recuerdo de lo que fue los estípites; estuvo dorado y posteriormente pintado al aceite. La otra hoja de la puerta es exactamente igual y el relieve representa a la Virgen de la Soledad. La puerta es la del sagrario o Capilla del Santísimo.
El altar mayor en la nave principal fue renovado con madera de caoba y fue donado por el señor Aurelio Vázquez. Al centro se encuentra una escultura del siglo xviii. Los arcos fueron pelados, lo cual fue un mal ejemplo porque esto no era original. En las bóvedas hay pinturas murales de fines del siglo xix y principios del xx, que representan a Santiago Apóstol, a Santa Catarina de Alejandra y una alegoría en el altar mayor.
La iglesia de Santa Catarina Virgen y Mártir fue erigida como parroquia el día 16 de julio de 1989, y gracias a las restauraciones que le han hecho los pobladores, es como se cuenta con una de las construcciones más bien cuidadas de la delegación Tláhuac, por lo que constituye el principal atractivo turístico del pueblo.
Ambiente provinciano
Enfrente del templo se encuentra la Plaza de Santa Catarina y a un costado una construcción hecha aproximadamente en 1917, que en sus orígenes cumplió las funciones de troje, con muros de un metro de ancho. El conjunto fue remodelado en 1960, cuando fue habilitado por la delegación para prestar diversos servicios. Ahí fue construida la plaza ese mismo año en un predio que había pertenecido a una vieja casona.
La peculiar construcción conocida como troje es una de las más antiguas del pueblo y fue lo único que quedó de la antigua propiedad que perteneció a la señorita Margarita Pacheco, la cual pasó a ser propiedad resguardada por la organización del grupo de ejidatarios a través de una permuta. Fue así como dicha construcción pudo ser remodelada y acondicionada para que en ella fuera instalado el expendio de leche Liconsa, el Centro Cultural «Santa Catarina» y el Centro de Cómputo Comunitario Cuauhtli-Itlacuayan, el cual brinda importante servicio a la comunidad, sobre todo a los jóvenes del pueblo y que se encuentra a cargo del investigador José Norberto Mendoza Vital, quien tiene ahí a la vista del público antiguas fotografías y mapas del lugar, a fin de que los asiduos visitantes se interesen por conocer la historia de su comunidad y consoliden su identidad cultural.
En medio de la plaza se encuentra el kiosco con techo de madera y tejas, con su herrería típica y faroles que dan el sello provinciano al lugar, donde por la tarde algunas familias van a disfrutar del lugar luego de que el Sol busca ocultarse. Es un agradable lugar tanto por el entorno arquitectónico como por la tranquilidad que lo envuelve, debido a que las calles que la circundan fueron cerradas al tránsito vehicular y son peatonales, además de que el Eje 10 Sur, por donde circulan microbuses, autobuses RTP, chimecos, tráileres, automóviles y demás, se encuentra a varias cuadras de ahí.
Justamente por su peculiar apariencia provinciana, ese conjunto arquitectónico sirvió de escenario en 2001 para la filmación de la película Una de dos, dirigida por Marcel Sisniega, basada en la novela homónima del escritor Daniel Sada (fallecido en 2011), quien además escribió el guión. En el filme, al pueblo de Santa Catarina lo hacen pasar por uno del norte de nuestro país para ambientar el guión cinematográfico (Sada de hecho nació en Mexicali, Baja California).
La película trata de Constitución y Gloria Gamal, dos gemelas solteronas dedicadas a la costura, quienes reciben una invitación para asistir a una fiesta en un pueblo vecino. Para no confundir a los posibles candidatos matrimoniales, sólo acude una de las hermanas. En la fiesta conoce a un pretendiente llamado Óscar, que empieza a visitarla cada domingo, por lo que las visitas comienzan a alterar notablemente la relación entre hermanas y la tranquilidad del pueblo.
Por otra parte, enfrente de la iglesia se encuentra la Biblioteca «Jorge Luis Borges», en una construcción de piedra, como las contiguas, que quizás corresponda a 1950, la que desgraciadamente es imposible visitar, debido a que hace algunos años a alguno de esos genios que luego suelen irrumpir en los organigramas burocráticos del servicio público delegacional, se le ocurrió poner en el amplio patio de ese centro de lectura una estancia infantil, para lo cual fueron construidas dos aulas prefabricadas que restringieron el espacio y confort que usuarios en general y estudiantes en particular debieran tener, motivo por el cual el personal de la estancia cierra las puertas a fin de que los niños no se vayan a salir, con lo que impiden que quienes pudieran tener la intención de abrevar en la fuente del conocimiento universal no ingresen al recinto.
Así que como todo pueblo que se precie de serlo, Santa Catarina Yecahuizotl cuenta con una bonita biblioteca, pero solamente a medias, porque para Ripley, la Biblioteca «Jorge Luis Borges» es la única tal vez en nuestro país que cuenta con una persona encargada del acervo a la cual el gobierno de la ciudad le paga un salario, y esta persona abre la puerta del recinto todos los días, puntualmente, pero la otra que da a la calle permanece cerrada. Surrealismo puro en la burocracia delegacional.
Barrios del pueblo
Santa Catarina cuenta con los barrios de La Concepción, San Miguel, Guadalupe y Santiago, así como la Colonia Ampliación Santa Catarina. Sin embargo, «el crecimiento también se ha dado hacia la parte noroccidental del poblado, con las ocupaciones irregulares de tierras ejidales localizadas en las estribaciones de la Sierra de Santa Catarina, en terrenos con declive, muy pronunciado y situados en una cota de nivel más alta que el poblado, lo que ha dificultado y hace más costoso el suministro de los servicios más elementales», apunta Mendoza Vital.
La fiesta
En Santa Catarina Yecahuizotl el 25 de noviembre se celebra la fiesta en honor de la santa patrona, es el único pueblo que se encuentra bajo la advocación de un nombre religioso femenino. Los pobladores queman castillos de fuegos artificiales y torean los tradicionales toritos típicos de la pirotecnia mexicana, además de disfrutar de los juegos mecánicos que por ese motivo son instalados.
Cabe destacar que en Santa Catarina la tradición de los juegos pirotécnicos ha perdurado a través de varias generaciones, por lo que el oficio se ha mantenido a través de los años en familias como las de Ortega Blanco, Ortega Rueda, Ortega Hernández y Ortega Infante, que tienen el aval de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Límites de Santa Catarina
Santa Catarina Yecahuizotl limita al oriente con el estado de México, en el Eje 10 Sur y en la Autopista México—Puebla con las colonias María Isabel, Santiago, del Carmen y Alfredo del Mazo, del municipio de Valle de Chalco Solidaridad; además, con San Juan Tlalpizáhuac y Ampliación San Juan Tlalpizáhuac, del municipio de Ixtapaluca. Mientras que al norte colinda con la delegación Iztapalapa, específicamente con las colonias San Francisco Apolocalco, La Cañada y Campestre Potrero, comunicadas a través de las calles que cruzan el Parque El Zapote. Al sur poniente Santa Catarina limita con San Francisco Tlaltenco y las colonias Selene y Ampliación Selene, por medio del Eje 10 Sur.
Los cambios en el territorio
En noviembre de 1994 fue publicado el decreto de creación del «Área Natural Protegida con carácter de Zona Sujeta a Conservación Ecológica», de una superficie de 576.33 hectáreas, las cuales pertenecían a la pequeña propiedad; posteriormente, por decreto con fecha de 26 de enero de 1996, fueron expropiadas tierras ejidales para evitar el deterioro de la Sierra de Santa Catarina.
Asimismo, durante la administración del presidente Carlos Salinas, los límites de Santa Catarina fueron alterados a fin de dar lugar a la creación del municipio de Valle de Chalco Solidaridad, en la vecina entidad, por lo que el territorio del pueblo fue mutilado y debido al capricho político de aquel una parte de la Colonia Ampliación Santa Catarina y la ampliación del Barrio de la Concepción pasaron a ser parte del estado de México. «La justificada inconformidad y protesta de los habitantes afectados no se hizo esperar, hasta la fecha siguen haciendo lo posible para que se respete el límite anterior al decreto», subraya Mendoza Vital en su libro.
Santa Catarina Yecahuizotl es un pueblo donde sus habitantes han preservado sus costumbres y tradiciones, pero también han defendido su espacio ante los continuos embates de la mancha urbana que busca expandirse por su territorio a través de la construcción de nuevas unidades habitacionales, aunque sin industria ni comercio que ofrezca opciones de empleo a sus habitantes. Es la puerta de entrada a la Ciudad de México, ciertamente, pero también es la última frontera de la capital de la República, donde el progreso mal entendido busca aprisionar y engullir a los custodios de lo que queda de suelo de conservación, como uno los últimos reductos donde se produce oxígeno para los habitantes de la descomunal urbe, y ofrece un paisaje lejos del mundanal ruido del que por tantos años los pobladores de ese singular lugar estuvieron a salvo.

3 comentarios:

  1. Muy buena nota :)
    gracias.
    Estoy haciendo una investigación precisamente acerca de las intervenciones arqueológicas, pero me ha sido difícil encontrar información de ellas sobre todo en el mismo lugar con sus habitantes.
    Seria para mi aún más grato que nos pudiera ayudar o informar :)

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    1. Con la disculpa de antemano por el retraso en nuestra respuesta, esperamos nos pueda decir cómo podemos ayudarla para con gusto hacerlo.

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  2. Seria de gran interes saber a cargo de quien o quienes estuvo la construccion de la parroquia asi como los años que llevo su construccion y si fueron nativos del lugar los encargados de la mano de obra, cabe mencionar que la plaza donde se encuentra el kiosko fue remodelada ya que antes no tenia adoquin y estaba delimitada por piedras tipo domino a su alrededor

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